¿Qué es la Biodanza Terapéutica?
¿Qué es la Biodanza Terapéutica?
La Biodanza Terapéutica es un sistema de integración humana, educación afectiva, renovación orgánica (estimula el equilibrio biológico) y exploración de nuestros instintos. La metodología consiste en inducir vivencias integradoras a través de la música, el movimiento y la poética del encuentro en grupo.
La Biodanza nos invita a celebrar la vida, regocijarnos en el placer de estar vivos a través del movimiento y la música, reconectándonos con nuestro cuerpo y sus potenciales. Observamos e identificamos nuestras emociones, junto con la oportunidad de poder manifestarlas sin límites e inhibiciones. Desarrollamos la capacidad de vincularnos con nosotros mismos y la naturaleza desde el respeto, la empatía y la ecología, entendiendo que con ella somos una unión indisoluble, que somos parte de cada semilla y flor que crece en el bosque “La tierra no pertenece a los hombres, es el hombre quien pertenece a la tierra. Todo está unido como la sangre que une una misma familia”. Dentro de ti está toda la fuerza de la creación, dentro de ti está todo lo que el mundo tiene para ofrecerte.
Es un viaje hacia el autodescubrimiento, la exploración de nuestra identidad genuina y disfrutar el vivir sin apariencias, tabúes o etiquetas. Nos involucramos con nuestros procesos, cultivando la paciencia y amorosidad con nosotros mismos, sin castigarnos o reprimirnos, más bien vivir aceptando que somos eternos aprendices y sin errar es imposible acercarnos a ser la mejor versión de nosotros mismos; el error no es más que una oportunidad para fortalecer nuestra autoestima, desarrollar la creatividad vital y también saber adaptarnos a los cambios con flexibilidad y sabiduría. En este espacio reconectamos con nuestro niño interior, despertando en el corazón la capacidad de asombro, el valor de conectarnos con el presente “aquí y ahora”, de disfrutar la simpleza a través del juego, la inocencia, el buen humor y la admiración por todo lo que nos rodea.
Nos hemos dado cuenta que es cada vez mayor el número de personas que se sienten desmotivados a vivir, perdidos en la rutina, lejos de sus pasiones, ahogados en trabajos aburridos o sumergidos en estados de inercia impidiéndoles estar despiertos, lúcidos al sentimiento vital que los mueve por dentro. Es por ello que danzarle a la vida es un regalo, la oportunidad de poner al centro nuestra existencia y querer cultivarla, estimularla y llevarnos a ser lo que realmente queremos ser, atreviéndonos al desafío de vivir desde el corazón en comunión con la especie. A través de la Biodanza Terapéutica he aprendido a valorar la magia que existe en cada momento, emocionarme con el otoño y sus colores, a conocer mis propios ritmos y descubrirme sin querer cambiar mi naturaleza, aceptando mi imperfección con dulzura.
Es un camino de vida sin vuelta atrás; cuando ya somos conscientes, es imposible ser indiferentes.



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